En la vida cotidiana los seres humanos realizamos evaluaciones en cada momento, por ejemplo, para saber si el desayuno estuvo rico, para saber cómo me siento en este día y muchas otras evaluaciones diarias; podemos decir que esta es una evaluación informal que no requiere mayor análisis o trabajo de organización.
En el contexto educativo es una etapa formal, de gran importancia en el proceso de enseñanza aprendizaje, su aplicación le asigna un valor a los conocimientos adquiridos por los educandos, esta etapa debe ir acompañada de un trabajo de análisis, planeación y organización para cumplir con su propósito, de no ser así se corre el riesgo de dar un valor subjetivo y frio que no refleje precisamente la capacidad del estudiante.

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